Las Bienaventuranzas

En el siguiente artículo veremos quienes son los bienaventurados según la Biblia

  • Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
  • Bienaventurados lo que lloran, porque ellos recibirán consolación.
  • Bienaventurados lo mansos, por ellos recibirán la tierra por heredad.
  • Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
  • Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia.
  • Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
  • Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
  • Bienaventurados lo que padecen persecución por causa de la justicia, por de ellos es el reino de los cielos.
  • Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros mintiendo.
  • Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros

Mateo 5:3 – 12, Santa Biblia

¿Qué significan las bienaventuranzas?

Jesús sorprendió a sus discípulos al decirles qué clase de personas serían bendecidas por Dios. Su lista de características se conoce como bienaventuranzas y significa «para bendecir» o «para hacer feliz»

Pobres en espíritu. Esta expresión fue tomada de un término griego que significa «agacharse». Puede significar, humilde, afligido, desvalido, incapaz de resolver un problema, sin dinero ni educación o un mendigo. ¿Hay un problema o situación en tu vida que escapa a tu control? ¿Te limitas a rogarle ayuda a Dios? Dios promete ayudar a los pobres en espíritu.

Los que lloran. Esto significa «gemir». Es algo más profundo que la tristeza; es abatimiento y desesperación. ¿Conoces a alguien que está abrumado por los desengaños de la vida? Dios promete consuelo.

Los mansos. Mansedumbre significa humildad, espíritu amable o disposición benigna. Una persona mansa es alguien que confía en Dios y acepta las circunstancias actuales como algo que Dios permite, aún cuando se trate de situaciones de dolor, temor, frustración, o molestia. A dos de las más poderosas de la Biblia, Jesús y Moisés, se les consideró mansos (Num. 12:3; Mat. 11:29; 21:5).

Los misericordiosos. Son personas amables incluso con quienes los tratan irrespetuosamente. Ellos perdonan. Dios es bueno con nosotros aún cuando a veces no lo respetamos a Él a sus mandatos. Isaías 55:7 dice: «Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar». ¿Hay alguien que necesita tu perdón? Si te niegas a perdonarlo, Dios no te perdonará.

Los que tienen hambre y sed de justicia. Estas personas anhelan con avidez (o imploran) justicia. La justicia es una vida de rectitud y santidad, conforme a lo que establece Dios.

Los de limpio corazón. Estas personas enfrenta la vida de manera inocente e irreprochable. El Salmo 73:1 dice: «Ciertamente es bueno Dios para con Israel, para con los limpios de corazón».

Los pacificadores. Son aquellos que desean la paz. No promueven peleas ni discusiones. No buscan motivos para quejarse ni para hablar mal de otros. Santiago 3:18 dice: «Y el fruto de justicia se siembre en paz para aquellos que hacen la paz».

Perseguidos por la causa de la justicia. Son aquellos de quienes algunos se burlan, los molestan, los abruman o les causan daños porque deciden hacer lo correcto. Jesús dijo: «El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán». Y añadió: «Gozaos en aquel día y alegraos, porque he aquí vuestro galardones grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas» (Juan 15:20; Lucas 6:23 ).